

Durante aquellos largos días de sequía, la tierra se abría en profundas grietas y los ríos, agotados, dejaban de correr. Una Liebre luchaba por sobrevivir en medio de tanta desolación. Pero un día, mientras vagaba sin rumbo en busca de esperanza, encontró refugio bajo la inmensa sombra de un viejo baobab.
El majestuoso árbol la acogió con infinita generosidad. Le ofreció sus frutos para calmar el hambre, su fresca sombra para aliviar el calor abrasador y un remanso de paz donde recuperar las fuerzas.
Desde entonces, cada día la Liebre regresaba junto al Baobab. Disfrutaba de sus dones y de su bondad sin medida. Gracias a aquella fuente de vida, tan prodigiosa como inagotable, ella y su familia nunca volvieron a carecer de lo esencial.
Pero una Hiena, consumida por el hambre y movida por la codicia, comenzó a sospechar de la inesperada fortuna de la Liebre. Astuta y despiadada, la persiguió hasta arrancarle, por la fuerza y el engaño, el secreto que tan celosamente guardaba.

A través de la puesta en escena de este cuento mediante el lenguaje de las marionetas, Paz Tatay propone una reflexión sobre la sobriedad que debería —o quizá podría— orientar nuestra manera de habitar el mundo y de relacionarnos con los demás. Esta fábula, profundamente ecológica y humana, nos invita a recorrer el camino de la templanza, a cuestionar nuestros propios comportamientos y a redescubrir el justo equilibrio entre el deseo y la necesidad.

En el interior del árbol, todo adquiere dimensiones desmesuradas; sus raíces se extienden hasta lugares remotos y se hunden en profundidades insondables. Para representar este espacio invisible desde la superficie, ese ámbito misterioso donde reposan los tesoros ocultos, la tierra se abrirá para revelar una escena de sombras y transparencias, creando una ruptura narrativa entre el mundo visible y el invisible. Este cambio de lenguaje escénico acentuará el carácter excepcional y secreto de este lugar escondido.
Concepción, dirección escénica, marionetas e interpretación: Paz Tatay
Construcción de marionetas: Paz Tatay
Escenografía: Paz Tatay ,Karoline Delannoy Tereza Ondruskova
Construcción del baobab en cestería: Audrey Bruneau
Mirada externa puntual y apoyo a la dramaturgia de creación en escena: Laurie Cannac, Anthon Nicolas, Steffi Bayer
Músico: François Boutibou
Diseño de iluminación y sonido: en proceso de definición del equipo artístico.**